¿Cansado del mismo sabor picante de siempre? Tus platos merecen algo más que calor. Anhelan matices, complejidad y un toque exótico. Muchos pimientos dominan, dejando un ardor áspero y unidimensional. ¿Pero qué pasaría si pudiéramos añadir una delicada calidez afrutada, un sutil susurro picante que realza cada bocado?
La pimienta rosa, aunque similar en nombre y apariencia a la pimienta negra, está estrechamente relacionada con los anacardos. Su sabor ligeramente afrutado y picante también tiene un sabor más sutil que el del aceite de pimienta negra. El “molle”, o árbol de pimienta rosa, era considerado un árbol sagrado para los antiguos incas, quienes utilizaban todas las partes del árbol.